JANUARY GILL O’NIEL
CÓMO AMAR
Después de ingresar en el mundo de nuevo,
está el asunto de cómo amar,
cómo protegerse de la escarcha de la mañana
—el crujido de la hierba helada bajo los pies, los arañazos
de las escobillas congeladas en el parabrisas—
y convertir el tiempo en distancia.

¿Qué canción tararear en la carretera vacía
cuando cada mañana emprendes el viaje hacia el trabajo?
¿Y tienes suficiente convicción para ver, realmente ver,
a los tres pavos salvajes que cruzan la calle
con la cabeza desplumada y las patas como zancos
en busca del alimento matinal? Nada que hacer
salvo agacharse y esperar a que crucen sin problemas.

A medida que se alejan, te preguntas si quieren
volver a estar aterrorizados en este mundo. Tal vez tú estés así, también,
esperando para dar el sí al amor,
mirar a los ojos de otra persona y sentir algo
—el placer de un nuevo amante en la noche inacabable,
tus extremidades plegadas alrededor de él, en el otro lado
de este precario enero, como si un largo sueño hubiera terminado.
Versión de Carlos Alcorta