Mª ENGRACIA SIGÜENZA PACHECO. HUELLAS EN EL PARAÍSO. ARS POÉTICA EDITORIAL. 

El paraíso, para Mª Engracia Sigüenza Pacheco (Orihuela, 1963) —licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación, en la especialidad de Psicología, por la Universidad de Murcia. Trabajó en el campo de la psicología clínica, ha ejercido la docencia y actualmente se dedica a la orientación educativa. HA publicado artículos y poemas en revistas y periódicos. Su poema «Utopías», incluido en el volumen, resultó finalista con mención Honorífica en el I Premio Nacional de Poesía Villa de Madrid 2015, y su microrrelato «La joven» ganó el V Concurso de microrrelatos convocado por la editorial ACEN. Ha publicado El fuego del mar (, Madrid, 2018) y tiene inéditos Nadalia y otros relatos, y la recopilación de artículos y reseñas Por amor al arte: cine, literatura y coeducación—es más un lugar mental que físico, aunque se escenifique en aquellas ciudades que han logrado preservar su belleza, en obras de arte o en símbolos universales: «Se nutre —escribe en el Prefacio— del diario de la vida, de la reflexión, de la vigilia consciente y del mágico mundo de los sueños, del arte y los viajes, de la cultura y la mitología, pero por encima de todo se alimenta del mundo misterioso de la poesía». Ese mundo misterioso de la poesía necesita, sin embargo, para tomar cuerpo, de unos rudimentos lingüísticos que, aunque arbitrarios, resultan imprescindibles para trasmitir la verdad y la belleza, aspectos que, no por manidos, han dejado de tener actualidad. Conseguirlo es tarea del lenguaje: «¿Dónde guardar tanta belleza?», se pregunta la poeta, pero más que guardarla, hay que saber contemplarla porque «siempre ha estado ahí, / en la médula de la pena, / en el abismo de la soledad». Son innumerables los lugares que han suscitado estos poemas de exaltación vital, desde Montparnasse a Taormina, pasando por Florencia, Oporto, Berlín, Bérgamo, Verona o, entre otras, Rodas, que suscita estos versos: «Tantas vidas hasta llegar a mí / para no encontrarme. / Tantos sueños vividos, / tantos por vivir. ¿Dónde habito en realidad? / ¿Quién soy de tantas que fui?», viajes y poemas que intentan elaborar una idea del mundo de ascendencia romántica en la cual la naturaleza, en la mayoría de las ocasiones domesticada, convertida en paisaje, está al servicio del ser humano, quien se vale de ella para encontrar la felicidad. Al fin y al cabo, el viaje más propicio, el más ambicioso, el que no necesita de las palabras que traicionen su esencia es el que se desarrolla en el interior de la mente, lugar que solo necesita como equipaje la imaginación.