JUAN CARLOS ABRIL. PANORAMA PARA LEER. UN DIAGNÓSTICO DE LA POESÍA ESPAÑOLA.

BARTLEBY EDITORES

Juan Carlos Abril (Los Villares, Jaén, 1974) es una de las personas más cualificadas para abordar un proyecto como este, analizar el estado de la poesía española en el momento presente, y lo es porque, a sus excelentes cualidades como poeta  —obra poética está integrada por cuatro títulos: “Un intruso nos somete (1997), “El laberinto azul” (2001), “Crisis” (2007) y “En busca de una pausa” (2018)— hemos de añadir la constante dedicación a diseccionar la poesía de sus contemporáneos tanto en ensayos — como, por ejemplo, “Lecturas de oro. Un panorama de la poesía española” (2014), publicado en esta misma editorial—, antologías —la justamente celebrada “Deshabitados” (2008)— o reseñas, que es de lo que se ocupa “Panorama para leer”, por más que, como afirma el propio Abril «escribir reseñas resulte una labor agridulce. Si los poetas interesan poco, las críticas suelen interesar menos aun». Pese a todo, las casi sesenta reseñas publicadas a lo largo de cuatro años, desde 2014 a 2018, en diferentes medios permiten al autor tener una visión panorámica y a pie de calle, como se suele decir, acerca de las múltiples formas de encarar el acto poético de poetas que están en su madurez creativa —el arco temporal abarca poetas nacidos desde mediados de los sesenta a principios de los ochenta—.  Aunque esta constatación no evita que este comentarista comparta esta reflexión de Juan Carlos Abril: «El incierto mundo del reseñista es una tarea bastante ingrata, sin prestigio literario ni académico, en un sistema cientificista que cada vez más cancela las humanidades, la hermenéutica y el pensamiento crítico». Más discutibles son, sin embargo, los términos en los que se califica cierta crítica literaria —«Hoy en día no se puede estar más contaminado por el biografismo o el autor, lo que incluye el amiguismo, la ideología o el mensaje, la intencionalidad, la psicología o afectividad del poema y, por consiguiente, el patetismo y la hipotiposis, que es la derivación directa del realismo sentimentaloide, tan dado en la poesía española de la última década, y tan coercitivo», escribe con evidente animadversión, reivindicando los presupuestos teóricos del New Criticism—, sobre todo cuando uno forma parte de ella, porque, además, previamente se hace alusión a la presunta —y exigible— ecuanimidad del crítico y en estas palabras parece postergarse ese precepto. No esbozo ninguna presunción, pero hace falta estar muy libre de pecado para tirar la primera piedra. Desde mi punto de vista, el reseñista —y el crítico— debe establecer una fuerte conexión con el libro comentado, aunque este tenga su propia autonomía, más allá del comentario que lo ensalza o lo censura y, si para hacerlo, necesita recurrir a coartadas biográficas, no debe tener remilgos en hacerlo, de hecho, él mismo defiende —así lo entiendo yo— posteriormente esa postura cuando escribe que, aunque «la poesía no se propone como un acta notarial de la realidad […] tampoco puede evitar partir de ella, interpretarla de alguna manera, ya desde lo simbólico, lo imaginario, o desde intersticios más referenciales».

Pero vayamos a “Panorama para leer”, porque es mucho más que una mera acumulación de reseñas sobre algunos de los libros publicados durante esos años. Aquí encontramos títulos como “Autorretrato a lo lejos”, “Canino”, “Ciudad sumergida”, “Clima mediterráneo”, “Conciencia de clase”, “Desaparecer”, “Épica de raíles”, “Fiebre y composición de los metales”, “Los allanadores”, “O futuro”,  “No estábamos allí”, “Para una teoría de las distancias”, Sangre seca” o “Ser sin sitio”, por citar solo algunos, de autores como Lorenzo Plana, Andrés Navarro, Ariadna G. García, Luis Bagué Quílez, David Mayor, Juan Manuel Romero, Verónica Aranda, María Ángeles Pérez López Pérez, Carlos Pardo, Abraham Gragera, Jordi Doce, Lorenzo Oliván, Josep M. Rodríguez o Álvaro García, respectivamente, pero lo verdaderamente sustancioso es el estudio previo, un intento de establecer las nuevas coordenadas por las que maniobra la mejor poesía actual mejor: En «La tercera vía: Un cambio de paradigma en la poesía española», Juan Carlos Abril despliega su profundo conocimiento del estado de la cuestión y, después de establecer las vinculaciones de la poesía actual con la del pasado y de reinterpretar los datos que este ofrece, aboga por una tercera vía que dialogue «con las distintas tradiciones que cada quien considere oportuno, así como con los procedimientos y herramientas de la vanguardia que estime necesarios». Teniendo en cuanta los innumerables perfiles de la realidad en la que vivimos, quienes apuestan por cualquier tipo de epigonismo reduccionista lo hacen por razones que no siempre tienen que ver con la poesía, aunque, a la larga, están condenados al fracaso, por tanto, la apuesta por el eclecticismo, incluso dentro de un mismo poeta, o lo que es lo mismo, por la convivencia de intenciones y de contextos, es la opción que parece más viable en estos tiempos. Juan Carlos Abril viene proponiendo esta lectura desde hace ya varios años. El tiempo le esta dando la razón.

Reseña publicada en el suplemento Sotileza de El Diario Montañés, 11/12/2020