11 AFORISTAS A CONTRAPIE. EDICIÓN, SELECCIÓN Y PRÓLOGO DE JOSÉ LUIS MORANTE. COLECCIÓN DESALMADOS ERUDITOS. EDITORIAL LILIPUTIENSES.

José Luis Morante (El Bohodón, Ávila, 1956) —autor de una abundante obra poética, narrativa y crítica—, abanderado de un sinfín de causas poéticas, lleva años estudiando el resurgimiento poético de un género, por lo demás con cientos de años a sus espaldas, como el aforismo, género que goza en las últimas décadas de una difusión sin precedentes. Es cierto que la época en la que vivimos, esa modernidad líquida, como la definió Zygmunt Bauman, con la pérdida de los valores tradicionales que armonizaban la relaciones humanas y la precariedad moral e ideológica subyacente —de notoria actualidad en estos últimos meses a causa de la pandemia— es proclive a un tipo de escritura breve, asistemática, relampagueante, pero la incertidumbre y la devastación emocional de las que hablamos no son, por desgracia, patrimonio de nuestra época. A lo largo de la historia se han sucedido ininterrumpidamente momentos  sin duda tan dolorosos y terribles o más que los que nos abaten en estos días y, sin embargo, el género aforístico nunca ha gozado, al menos en nuestro país —caso aparte sería estudiar el tiempo de la Revolución francesa y sus precedentes históricos, época en la que proliferaron los llamados moralistas franceses—, como ahora. Analizar las causas de esta proliferación excede el ámbito de este comentario, pero la creciente necesidad de encontrar un sentido a esta realidad evanescente, a esta realidad virtual —quizá mejor sería tacharla de fraudulenta— que propagan las redes sociales y el apoyo explícito por parte de algunos ciertas editoriales que han apostado decididamente por el género, sin duda tiene mucho que ver con éxito del pensamiento concentrado.

     «El arte de eludir» titula el prólogo Morante. En él expresa algunas ideas generales sobre el género: «Como género proteico, el indico aforístico es agua adaptada al molde. Acepta con humildad las propias limitaciones. Carece de sistemas filosófico de aplicación universal. Sus convicciones y juicios filosófico son horizontes que se disuelven; reflejos revestidos de una luminosa tonalidad crepuscular». Estas ideas, un tanto diseminadas, se van concretando a medida que avanza el desarrollo del prólogo. Así, entresacamos algunas características más concretas como la condensación expresiva, la lucidez y la inteligencia inherentes al aforista, su carácter híbrido que lo relaciona con otros géneros como la poesía, la filosofía, al autobiografía e, incluso, la crítica, etc. Por supuesto, estas características no se dan por igual en los autores seleccionados. Morante escribe que «En la institucionalización de la práctica conceptista contemporánea los nombres integrados en la presente antología escriben a contrapié; sus relámpagos de lucidez afloran desde una perspectiva singular. En el repliegue introspectivo encuentran las raíces de su escritura…». Resulta evidente que con estas expresiones tan generalista se puede definir a la mayoría de los autores que escriben aforismos en la actualidad y, sin embargo, resultan insuficientes para justificar a qué se debe el título que los agrupa y los criterios de selección, algo imprescindible en cualquier antología, y aún más en esta, si tenemos en cuenta las diferencias generacionales, la variedad de propuestas, la pluralidad de estéticas y de resultados. Nos hubiera gustado encontrar un hilo conductor que uniera a estos autores, siquiera de manera soterrada, pero no lo hemos encontrado, y quizá no lo hemos encontrado porque no existe, porque Morante, intencionadamente se ha guiado únicamente por sus preferencias, lo cual es perfectamente legítimo y no invalida en absoluto el mérito de los aforistas seleccionados: Luis Felipe Comendador, Karmelo C. Iribarren, Elías Moro, Mario Pérez Antolín, Felix Trull, Ana Pérez Cañamares, José María Cumbreño, Luis Arturo Guichard, Juan Antonio Olmedo López-Amor, Rosario Troncoso y Sihara Nuño. Aunque carece, como decíamos, de homogeneidad (subrayada por él mismo editor —«Con las evidentes divergencias estéticas entre autores, la antología 11 aforistas a contrapié aborda, desde su eclecticismo, una revisión sincrónica de la literatura mínima en la amanecida de 2020»— escribe) es un excelente plantel que Morante disecciona en el prólogo citado con esa tendencia tan suya a expresar sus ideas de una manera deliberadamente insólita y con altas dosis de generosidad y complicidad emocional.