RAFA GARCÍA JOVER. INTRODUCCIÓN Y NOTAS. BORIA EDICIONES

No tenía referencias de este poeta, Rafa García Jover (Sant Joan de Alacant, 1971) hasta que cayó en mis manos, Introducción y notas, su primer libro, con un título que sugiere que estos versos son solo el preámbulo de una obra copiosa que espera el momento de ver la luz. No nos importa decir que, a tenor de lo leído aquí, sin duda merece la pena que sea cuanto antes. 

     Introducción y notas esta dividido en cuatro secciones. En la primera de ellas, «Ars poetica», como su título índica, predomina la reflexión metapoética, una reflexión que resulta imprescindible para conocer los parámetros estéticos entre los que se oscila la poesía de García Jover, parámetros que se establecen alrededor del símbolo —aunque para él la poesía sea «algo físico» y, por tanto, difícilmente impreciso— como traslación poética de motivos cotidianos  —cotidianos son también los sueños—, no hay más que leer el poema titulado «Poema de la experiencia (Denostado)» para comprobarlo.

     «Ser (es) Marica (s)» es la segunda sección, heterogénea en su formulación—hay abundantes referencias tecnología actual: wifi, router, selfie,— pero con una mirada a la infancia, al pasado —«El pasado, nuestro pasado que va creciendo / a doble velocidad que nuestros cuerpos, / se convierte en nuestra sombra…»— como origen de ese distanciamiento emocional que se produce entre el yo y el entorno: «Nunca tuvisteis en cuenta que el sexo / era la morada de los dioses y caminabais / entre las marañas con la única obsesión / de convertir vuestros recuerdos en paraísos perdidos, / de cimentar vuestros recuerdos para su recuperación». Hay, además, en estos poemas una reivindicación de origen antirromántico, la sensación ilusoria de la belleza, una sensación que produce también lo feo, lo imperfecto, lo inacabado.

     La «Teoría de la evolución», poema con el que finaliza la tercera sección, resume con precisión las nuevas formas de relacionarse con el entorno y las configuraciones sociales que impone considerar «el aeropuerto como moderno paradigma de la / adaptabilidad al sistema». Finaliza el libro con la sección «Notas» (debemos, pues, considerar todo lo precedente como la primera parte del bin0mio del título, la «Introducción»), sección que para mi gusto contienen los mejores poemas del libro, como el titulado «Las artes incoherentes», un breve, pero esclarecedor, estudio de sociología —hay otros en este libro— en el que, no sin cierta ironía, Rafa García Jover, escribe, después de desgranar sus facultades para el arte y la literatura: «¡Todo ha sido mérito mío! ¡Esfuerzo solitario, dedicación / absoluta! ¡Todo, todo, todo porque soy un genio!» y la poética que encierra el titulado «Muerte mineral» que, por ser breve, transcribo completo: «Traduzcamos al poeta / y dejemos en paz la poesía. // El poema, / lo único inédito, / vulgar si se le exhibe, / banal si se ignora. // Sólo así arderá el deseo». Como dice Juan Antonio Olmedo en el prólogo, este libro de poemas «contiene todo lo que se espera de un buen libro de poesía: originalidad, introspección, reflexión a partir de la actualidad y dominio tanto del lenguaje como de la técnica». En cuanto se adentren en sus páginas podrán comprobarlo.