HENRI COLE

HENRI COLE. HAIKU

Después de que las aguas residuales fluyeran hacia el mar

y consumieran el oxígeno, los peces huyeron,

pero a las medusas no les importó. Se quedaron

y comieron toda la comida que dejaron los peces.

Me senté en la playa con mi pijama rojo

y escuché a la espuma refulgente,

como sentimientos siendo vapuleados. Cerca,

un cangrejo de río jalado por una cuerda. En la distancia,

un hombre saludó. Los ciclos antinaturales parecían estar

consolidándose, ajenos a nuestras vidas.

En el fondo, podía sentir la rotura de una aguja:

Otoño oscuro.

Murmullo de la sierra.

Pobres humanos.

 

 

Versión de Carlos Alcorta