REVISTAS.png

REVISTERO. INVENTARIO OTOÑAL.

EL MAQUINISTA DE LA GENERACIÓN. CENTRO CULTURAL GENERACIÓN DEL 27. Nº 26/27.

Se inicia con este número doble la tercera época de esta revista tan rica en contenidos como en iconografía y documentación y, fiel a su propósito inicial, los autores relacionados con la Generación del 27 centran el grueso de los trabajos que la integran, aunque hay cabida también, como no podía ser de otra forma, pues ahonda en los criterios que gobiernan el Centro Cultural que la sufraga, para la poesía actual, para la traducción y los estudios literarios de más variado espectro. Como decíamos, en este primer número de la tercera etapa, José Antonio Mesa Toré, director del Centro Cultural, y el resto del equipo que han hecho posible esta esperada resurrección, ha respetado los criterios estéticos y formales que han definido desde sus inicios esta publicación. Dentro de los artículos dedicados a escritores del 27 están, entre otros, el dedicado a Luis Cernuda, escrito por Mesa Toré, el consagrado a Luisa Carnés, a cargo de Antonio Plaza o el dedicado a unas cartas inéditas de Lorca, escrito por Roger Tinnel. De Isidoro Valcárcel, el artista que ha diseñado la cubierta de este número, se recogen unos fragmentos oportunamente titulados «Estética. Estática. Poética». Dentro de la poesía actual, Álvaro Salvador escribe un emocionado recuerdo a través de un rastreo por su obra del poeta y traductor Eduardo Chirinos (1960-2016). El número dedica unas páginas a traducciones de Homero, Kiki Dimulá, Givani Fontana y Yasuhiro Yotsumoto, a reseñar libros recientes de autores como Aurora Luque, Luis García Montero , Juan Antonio González Iglesias , Carlos Pardo o Vicente Gallego, por ejemplo. Hay otros artículos interesantes, como de Alfonso Sánchez Rodríguez, riquísimo en documentación, o el de Javier La Beira, que nos regala abundantes imágenes de Salvador Rueda. En resumen, un número este de El maquinista de la Generación a la altura de la magnífica trayectoria de la revista. Sea bienvenida.

CLARÍN. N.º 143. EDICIONES NOBEL

Dirigida por José Luis García Martín, Clarín (La primera de las tres revista asturianas que reseñamos aquí) es, junto a Turia, la revista más longeva de cuantas se mencionan aquí. Este número, se tocan temas que abracan desde la filosofía de la música trap hasta las variaciones sobre el plagio. En medio quedan las páginas sobre Juan Sebastián Elcano y la primera vuelta al mundo, la novela La tía fingida y las dudas sobre su autoría, los desconocidos poetas Théophile de Viau y Federico Balart. En «Colección de vidas», a las habituales semblanzas sobre figuras femeninas llevadas a cabo por Inmaculada de la Fuente, se añade el rescate de uno de los más destacados representantes de la novela social, Alfonso Martínez-Mena. Se dedican también unas páginas a poetas, si no olvidados, si relegados, como Francisco Alba o Federico Balart. Hacen esta vez de guía por «Los caminos del mundo» José Manuel Benítez Ariza, Fernando Llorente y Álex Figueras. Un puñado de aforismos «contra la nada» nos ofrece Victoria León. Y no hay que olvidar la entrevista a Martín López-Vega ni los habituales paliques. Entre ellos está el que el filósofo Lluis X. Álvarez dedica a comentar las reflexiones sobre el simbolismo del poeta Pelayo Fueyo o el que el poeta Juan Carlos Abril dedica al último libro de Luis Muñoz, Vecindad. El número finaliza con el artículo de Ricardo Álamo dedicado al plagio. Clarín, una revista bimensual, mantiene en cada número un mismo registro de calidad, algo realmente complicado con esa periodicidad.

ÁNFORA. CREACIÓN Y CRÍTICA. Nº 18

Casi a la chita callando, la revista Anáfora, dirigida por Pablo Núñez y por Candela de las Heras, ha alcanzado el número 18, un cifra respetable, y lo hace siguiendo los criterios que dieron consistencia a su primer número: creación y crítica, aunque la balanza se incline visiblemente hacia la primera y, dentro de esta, la poesía posee una relevancia mayor con poemas de Aquilino Dique, Chantal Maillard, José Carlos Llop, Alberto Santamaría, Erika Martínez, Violeta Font, Claudia Caparrós y la tristemente desaparecida Carmen Jodra, a quien, en las páginas de prosa, dedica un artículo el poeta Rodrigo Olay,. A este lo precede un breve estudio sobre un poema de Luis Alberto de Cuenca. La sección de traducción se dedica en esta ocasión al poeta portugués Fernando Pinto do Amaral y al inglés James Kirkup. Contiene además el volumen una excelente entrevista de Carlos Iglesias Díez al poeta y traductor Jordi Doce y una breve, pero imprescindible, sección, «Lecturas», que se ocupa de comentar libros recientes de autores como Felipe Benítez Reyes, Vicente Gallego, Pablo García Casado, Victoria León o Eduardo Moga. Anáfora está ya hace tiempo asentada en el panorama literario de nuestro país, y confiamos en que día adía, número tras número, consolide esa posición.

TURIA. REVISTA CULTURAL Nº 132.

Ya se ha elogiado aquí en otras ocasiones la longevidad y el ejemplo de perseverancia y rigor de esta revista, dirigida por Raúl Carlos Maícas desde su fundación. Organizada en una serie fija de secciones, el cartapacio central de cada número, sin embargo, se dedica a un escritor, y en este caso el elegido ha sido el polaco Zbigniew Herbert (1924-1998), uno de los autores de la tríada, los otros serían Wiroslawa Szymborska y Czeslaw Milosz, fundamentales del pasado siglo no solo en Polonia, sino en el continente europeo. Varios expertos escriben sobre Herbert y nos descubren tanto la ambivalente personalidad del autor como los orígenes de sus obras. Xavier Farré, Adam Zagajewski, Mateusz Antoniuk, Xaberio Ballester, Mercedes Monmany; Jordi Doce, entre otros, preceden a la exhaustiva biocronología que redacta Katarzyna Moloniewicz.

En las restantes secciones que integran en número, encontramos poemas de Clara Janés, de Pureza Canelo, de Jordi Doce, de Juan Pablo Zapater, de Esther Ramón, de Andrés Catalán o de Andrés García Cerdán por citar solo a algunos. Hay también textos en prosa de Claudio Magris, de Soledad Puértolas, etc. y unas pocas perlas verbales del siempre perspicaz Ramón Eder. No faltan tampoco las secciones «Conversaciones», en este caso con Leila Guerreiro y con Juan Arnau; las habituales entradas diarísticas de Raúl Carlos Maícas; la sección dedicada a Aragón y otra más específicamente dedicada a asuntos turolenses. Turia finaliza con la sección «La Torre de Babel», conjunto de reseñas que comentan los libros más relevantes de géneros como la novela, el ensayo o la poesía. Son casi quinientas páginas de excelente contenido. Todo un alarde que debe contar con nuestra admiración y nuestro apoyo más entusiasta.

LICENCIA POÉTICA. REVISTA TEMÁTICA DE POESÍA Nº 8

Dirigida por el poeta y profesor José Manuel Suárez, Licencia Poética, una revista sui géneris, alcanza su tercer año de existencia. Esta revista se diferencia de las demás en que su contenido en monográfico. Todos los números están dedicados o a un poeta (El Lorca de Poeta en Nueva York, por ejemplo), José Luis Hidalgo en el caso que nos ocupa, o a un ámbito poético determinado, ya sea la poesía nórdica o la poesía africana. Como decimos, en esta ocasión, y aprovechando el centenario del nacimiento del poeta, el homenajeado ha sido el poeta torrelaveguense José Luis Hidalgo (1919-1947) y ha contado con colaboraciones de lujo, como los profesores Ángel Luis Prieto de Paula, Leopoldo Sánchez Torre, Rafael Morales Barba, Rafael Fombellida (codirector del Aula de Poesía José Luis Hidalgo), José Antonio Llera, Emilio Quintana, Luis Alberto Salcines o el propio director de la revista, José Manuel Suárez, con una original reflexión sobre la mística en la poesía en Hidalgo. El volumen cuenta además con un extenso aparato iconográfico y un ramillete de poemas del autor que ayudarán al lector a contextualizar la vida y la obra del autor de Los muertos, uno de los poetas fundamentales de la inmediata posguerra española.

ARETÉ. N.º 3

La modesta revista Areté, coordinada y dirigida por Cristian David López es el mejor ejemplo de que lo importante son las ganas y la pasión que se pone en llevar a cabo un proyecto, no las condiciones en las que se realiza. La modestia de Areté solo se refiere a su aspecto, porque en su contenido nada tiene que envidar a otras revistas de más fuste. Las tres secciones en las que está divida cuentan con un plantel de autores de primera fila, como José Manuel Benítez Ariza, Javier Almuzara, José Ángel Cilleruelo, Efi Cubero o el ya fallecido, José Luis Parra en el apartado de poesía, o Carmen Canet, Roger Wolf, Augusto Barreto y Milia Gayoso-Manzur en el apartado de prosa. En la sección de reseñas, varios libros, entre ellos, a tenor del comentario que se nos ofrece, los de la poeta guaraní Susy Delgado.

DONDE ESTÁ EL FUEGO. N.º 9. CUADERNOS DE HUMO VEINTICINCO.

Desde Brooklyn llega esta revista dirigida por el poeta Hilario Barrero. Cuadernos de humo guarda, en cuanto a formato y modestia formal, ciertas semejanzas con Areté, aunque la primera es mucho más longeva. Dedicada fundamentalmente a la poesía, este número cuanta con colaboraciones de Luis Alberto de Cuenca, Miguel Veirat, Antonio Carvajal, Efi Cubero, Rodrigo Olay, Pedro Sevilla, Enrique Baltanás, Miguel Floriano, Andrés Neuman o Elías Moro, entre una nómina mucho más extensa. La revista cuenta además con ilustraciones del propio Hilario Barrero. Un regalo neoyorkino que siempre es bienvenido.

CIRCUNVALACIÓN. [REVISTA LITERARIA. MÉXICO, 1928-1929]. EDICIONES ULISES y FUNDACIÓN GERARDO DIEGO

Se trata, claro, de una edición facsimilar que cuenta con un estudio de Pilar García-Sedas y un prólogo de Juan Manuel Bonet. De Circunvalación, una revista de inspiración ultraísta fundada por el español Humberto Rivas (Panedas) —que entre 1926 y 1927 dirigió Sagitario, su primer proyecto literario— se editaron solo tres números, todos recogidos en es facsímil. Sebastià Gash abre cada uno de ellos con artículos sobre los pintores Fernand Léger, Francesc Domingo y Joan Miró, pero también colaboran el peruano Xavier Abril, el mexicano Gerardo Estrada o la jovencísima poeta española Carmen Conde. El propio director de la revista colabora con extensos artículos —«Anotaciones. La nueva sensibilidad»—, poemas —«Poema» o «La ville multiple», escrito en francés— o dibujos —los titulados «La calle pendiente» o «Una calle»—. Circunvalación es una pequeña joya que confirma la importancia de estos proyectos, modestos, personales, para tener una visión global de la época.

EL GALLO CRISIS. LIBERTAD Y TIRANÍA. INSTITUTO ALICANTINO DE CULTURA JUAN GIL ALBERT

Otro facsímil, en este caso de la revista oriolana El gallo crisis, fundada en 1934. Aitor L. Larrabide, el autor de la introducción, escribe: «Fueron publicados seis números, dos de ellos dobles: n.º 1 (Corpus de 1934, 32pp.), n.º 2 (Virgen de Agosto de 1934, 32 pp.), n.º 3-4 (San Juan de Otoño, 1934, 36 pp.), n.º 5-6 (Sto. Tomás de Primavera-Pascua de pentecostés 1935, 52 pp.)». La revista, de clara orientación católica —no hay más que ver las fecha elegidas para la publicación de cada número—, fue dirigida por Ramón Sijé. En ella Miguel Hernández daría sus primeros pasos poéticos y se ocuparía de difundirla, con no demasiada fortuna, en el ambiente poético madrileño. Colaboraron en ella además nombres de la valía de Gabriel Miró, Luis Rosales, Paul Claudel o el propio Sijé, junto a textos de Fray Luis de Granada, Quevedo, Lope, Unamuno o Chesterton. Estaba dividida en varias secciones: «Antologías», «Archivo», «Ensayos», «Indagaciones», «Las verdades como puños», «Notas (antojos del gallo)», «Picotazos», «Poesía», «Posiciones», «Teatro poético» y «Viñetas». Bajo el amparo de la revista se editaron dos suplementos en la colección «El perfume intenso». Aunque no es la primera vez que se reedita dicha revista (en 1973 se realizó una edición, pero no se respetó el tamaño original), esta de ahora se puede considerar la verdadera edición facsímil, ya que respeta todas las características y contenidos de la de la primera edición. Como escribe Larrabide, la revista «ha tenido una gran trascendencia por las colaboraciones de Miguel Hernández y por el rico debate que provocaba su catolicismo exigente y militante». Es más que probable, que los más de 80 años que nos separan de su aparición, permitan leerla con otra perspectiva. Eso pondría de manifiesto que el tiempo no ha transcurrido en balde.