Angela Narciso Torres

Extraer el corazón

                                    En Florida, comeré una semilla de palmera y veré si crece un nuevo corazón para mí.

                                                                                                                                    D.H. Lawrence.

 

En efecto, engullir una semilla parece la mejor opción.

Pero robar el corazón de una palmera de su solitario estípite

es un trabajo agotador y significa una muerte segura

para el árbol. La parte que puedes comer, también conocida

como verdura de palmera, langosta de verduras o

muslo de ladrón, yace en lo profundo del tronco verde entre

la corteza y donde comienzan las hojas. Necesitarás

un machete para rebajar el tronco, cortando

capas fibrosas de una en una; cada una pesa casi

lo que un niño pequeño. Desearás rendirte después de la tercera

o la cuarta capa. No te detengas. Más cerca del núcleo es más denso,

impregnado de savia y muy tierno. Te sorprenderías,

a pesar de lo mucho que has quitado —dolor en los brazos,

dedos lastimados— del enorme tamaño de ese corazón.

 

Versión de Carlos Alcorta