TED KOOSER

DESPUÉS DEL FUNERAL

Después de la hora del servicio religioso y la recepción

la iglesia se cierra y lo que estaba en el aire

se asienta, los himnos y las oraciones,

el humo de la vela, la fragancia de las flores

y la última alma viviente, que vigila las puertas

y se expande en el eco de los baños,

descubre, en el sagrario, grandes telares

de luz solar ramificándose en todos sus colores

por las vidrieras, como si Cristo

con su mano extendida estuviera enhebrando

azules y verdes, cálidos amarillos y rojos

en una urdimbre de silencio y en una trama de polvo

pronto se extenderán sobre la alfombra enmarañada

las borrosas rodaduras de los difuntos.

Versión de Carlos Alcorta

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