REVISTERO

REVISTERO 1/2018

La revista 21veintiúnversos. Revista de poesía contemporánea que edita Banda Legendaria continua su andadura con paso firme bajo la dirección de Juan Pablo Zapater y la coordinación de Víctor Segrelles. Este número cinco cuenta, como es habitual, con un variado plantel de poetas de diferentes generaciones y estéticas distintas entre los que mencionaremos a Antonio Gamoneda, José María Álvarez, Javier Lostalé, Ángeles Mora, Antonio Jiménez Millán, Arturo Tendero, Ana Merino, Jordi Doce o Joaquín Juan Penalva. El volumen se abre con un poema inédito del poeta José Albi al que anteceden unas emotivas palabras de su hijo Fernando Albi («Vivía por y para su familia, para sus amigos y, sobre todo, para la poesía»). En número cuenta además con poemas en catalán, valenciano, italiano y gallego) y se completa con unas breves bibliografías de todos los colaboradores. La magnífica cubierta está a cargo del pintor valenciano Guillermo Peyró Roggen. La revista cuenta con un diseño sobrio en el que destaca la primacía del texto que respira a pleno pulmón en el blanco de la página.

   La sobradamente centenaria revista Turia dedica su número 124 a la figura y la obra de la Noble polaca Wisława Szymborska. Un extenso cartapacio de cien páginas con colaboraciones de la talla de Abel Murcia y Gerardo Beltrán, dos de sus más reconocidos traductores, de Adam Zagajewski, el poeta polaco más aclamado en la actualidad y premio Princesa de Asturias en 2017 de quien entresacamos estas palabras: «Lo que, sin duda, tenían en común su obra y su vida era un pertinaz y obstinado apego a la independencia, a la defensa de la propia otredad, pero una defensa discreta, exenta de cualquier agresividad, o de cualquier elemento doctrinal». Se completa el dossier con textos de Xavier Farré, otro excelente traductor y experto en la poesía polaca, de Martín López-Vega, director de Cultura del Instituto Cervantes («La poesía de Szymborska ve lo que nadie ve, vuelve el mundo transparente»), de Michael Rusink, presidente de la Fundación W. Symborska, del poeta y crítico Álvaro Valverde y de la escritora y experta en literatura extranjera Mercedes Monmany, entre otros nombres. La revista cuenta además con las secciones habituales dedicadas a la poesía, al relato y las reseñas críticas, además de los apartados dedicados a Aragón, a Teruel, las conversaciones (con sendas entrevistas al filósofo José Luis Pardo y al compositor Javier Navarrete), además de la imprescindible isla, en la que habitan los fragmentos diarísticos del director de la revista, Raúl Carlos Maícas. Un número, como es habitual, cargado de joyas que no conviene perderse.

   Coordinada por Joaquín Baños, Noelia Illán, Daniel J. Rodríguez y Samuel Jara, La Gaya Ciencia es una revista diferente, no solo por su esmerado diseño que juega con la composición, con las ilustraciones (en este número a cargo de Martín Vicente Ríos) y la tipografía de forma atrevida y sugerente sino por su contenido, que busca siempre un hilo conductor con el que relacionar las distintas colaboraciones. En el caso de este número 8, dedicado a la memoria de Rafael de Cózar, al que han titulado «El octavo pasajero», este hilo es la película Alien de Ridley Scott. Para ello han realizado una «Antología de poetas marcianos» que pretende «traer […] a nuestro solitario planeta a los poetas que viven fuera de la reserva galáctica, una lírica incómoda y malentendida», aunque, como escribe Vicente Luis Mora en el prólogo, «En poesía, los alienígenas son aquellos que son los otros para ciertos recuentos oficiales, para ciertas antologías programáticas, para algunos premios institucionales». Hay que hacer notar, sin embargo, que algunos de los colaboradores, como Juan Carlos Mestre o Chantal Mallard han sido distinguidos con sendos premios nacionales y algunos otros gozan de un enorme reconocimiento en el panorama poético de nuestro país, como es el caso de —por citar solo algunos nombres— Luz Pichel, de Ana Gorría, María Negroni, Francisco Ferrer Lerín, Ángel Cerviño, Menchu Gutiérrez, Julia Castillo, Pilar Adón, Pilar Fraile Amador o Benito del Pliego. No podemos dejar de mencionar las colaboraciones de poeta ya desaparecidos como Xul Solar, Eduardo Chicharro, Pedro Casariego Córdoba y Carlos Edmundo de Ory. Por otra parte, nos ha llamado la atención los poemas de algunos autores más jóvenes como Alejandra Domínguez, David Yeste o Riot Über Alles. En el volumen hay muchos más autores interesantes, pero como no deseamos hacer una especie de listín telefónico, recomendamos encarecidamente al lector que se adentre en las páginas de la revista y confeccione su propia lista.

   Versants es una revista que publica la Universidad de Berna con el auspicio del Collegium Romanicum (Asociación de los Romanistas Suizos) y el apoyo de la Academia Suiza de Ciencias Humanas y Sociales. El número que nos ocupa, dedicado a la poesía española en los albores del siglo XXI ha sido coordinado por Itzíar López Guil y Juan Carlos Abril y cuenta con un plantel de investigadores y especialistas en dicha cuestión realmente notable (evidentemente, echamos en falta algún nombre imprescindible, pero toda selección posees sus propios criterios). No hay artículo que podamos tachar de prescindible. Todos ellos, desde diferentes perspectivas, aportan sus conocimientos personales que, vistos en conjunto, son esenciales para verificar los caminos que están marcando los poetas españoles de la última hornada. Hay artículos de carácter más generalista, como los de José Andújar Almansa, José Luis Gómez Toré, Ana Rodríguez Calleja y Alberto Santamaría y otros más específicos, que se ocupan de un tema concreto (los de Laura Escarno y Remedios Sánchez García, por ejemplo) o sobre un poeta determinado (son diseccionadas las obras de Francisco Onieva, Javier Fernández, Josep M. Rodríguez, Luis Bagué Quíleze Itziar López Guil). El número se completa con una breve antología de poemas y cinco interesantísimas entrevistas a otros tantos editores de poesía que ofrecen una visión desde el otro lado de la barrera y amplían nuestro conocimiento del panorama poético patrio. Quizá para que completar dicho panorama hubiera sido conveniente conocer también la opinión de libreros y distribuidores, pero es muy posible que el objetivo de estos últimos disintiera de los criterios meramente estéticos a los que obedece el presente volumen.