RIGOBERTO GONZÁLEZ

OTRAS VÍCTIMAS

Gracias al cielo por las víctimas que se vuelven

locas. Caminan por las calles desniveladas de su localidad

y por un mundo injusto. Sus destinos no tendrían

importancia si no fuera por ese viaje, los posibles

titulares, y los suspiros aniquilados ​​por el extraño alivio

 

que supuso. Tienes suerte. El hombre con el que vives

nunca te asesinará, no de la manera violenta

que otras personas mueren, crudos espectáculos de terror con trajes

tan sucios que sólo podrían instalarse en otras partes de la ciudad,

no aquí en las tranquilas habitaciones donde la única sorpresa

 

 

es un beso en el trasero. Si alguna vez quisiera deshacerse de ti,

tu amante lo haría amablemente: quizá un veneno que se disuelve

en el sueño. Un hombre compasivo no te dejará morir

en público, o en solitario. No permitirá que sufras

sin estar a tu lado. No te preocupes. Cuidará de ti en casa.

Versión de Carlos Alcorta

 

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