HENRI COLE.

SOMORMUJO

Hermano lejano, habla por mí desde tu frondoso islote dentro del bosque

donde el agua brota de la tierra como piedras preciosas.

 

Yo podría haber estado

sentado contigo plácidamente día tras día sobre tu tesoro,

apenas girando tu cuello para observar la firme presencia de tu compañero plateado,

como él resplandeciente y sentado detrás de ti en su vigilia.

 

Tú, que estás seguro de tu vida

en un mundo de ramas retorcidas que los hombres reducen continuamente,

habla por mí, coleccionista de horizontes, ya que yo no puedo ver

más de lo que mis ojos humanos me permiten.

 

Nadie cercano es consciente de tus secretos

—ni siquiera el pescador dominguero o el tamborilero negro

con su tam-tam—

en este lugar de resonancia, que fue una vez la sabana.

El mundo no está más desgastado por el tiempo o es más trascendente que tu huevo.

 

Habla, porque yo no puedo hablar por ti.

Yo no tengo plumas y no puedo distinguir

la oscuridad del agua desde la hierba.

 

CLAIRE MALROUX

(translated from the French with the author)

 

Versión de Carlos Alcorta

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