PETER GIZZI

NO ESTAR ESCRITO EN NINGÚN OTRO PAÍS

 

Ahora es el momento de rascar cupones

que echen por tierra los deseos íntimos de la madre soltera,

que durante la noche son suficiente para el pensionista

y el “tocapelotas”  del programa de televisión.

¿Si nos lo revelaran los gansos volanderos

podríamos encontrar una casa

perdida igual que lo estamos en la sección para niños de Wal-Mart?

Igual que la juventud hizo maravilloso a Grant

que llegaría a ser un borracho

y presidente y murió como Melville, olvidado,

sepultado bajo la losa de la ambición y la culpa.

Es un día triste para el encuestador y el cuerpo electoral

para las páginas enmohecidas de una aparador inutilizado.

Y siempre y cuando los sábados pasados

de adolescentes en descoloridas Kodak

entren en el discurso de los políticos

sabrás que tú no estás solo y que tu álbum

será suficiente para tomar de resoluciones

y para tu plan de cosas que hacer este fin de semana

en el garaje y en el porche.

Versión de Carlos Alcorta

 

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