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KENNETH KOCH. PERROS LADRANDO EN LA NIEVE. ANTOLOGÍA POÉTICA BILINGÜE. TRADUCCIÓN DE SÍLVIA GALUP Y ANIBAL CRISTOBO. KRILLER71 EDICIONES, 2016

 Kenneth Koch no ha tenido en nuestro país la suerte de otros poetas norteamericanos de su generación como, por ejemplo, John Ashbery, autor de una poesía de sesgo muy diferente, con una estructura menos convencional (usa la técnica del collage, por ejemplo), más hermética y enigmática, ampliamente traducido, sin embargo, al español y miembro, como el propio Koch, de la llamada «Escuela de Nueva York», un marbete controvertido (El éxito de la etiqueta no puede ocultar las divergencias —de nuevo, personales y estéticas— entre ellos. Podría decirse, sin temor a exagerar, que estaban más unidos por sus rechazos y sus aversiones que por sus preferencias», escribe Jordi Doce, el autor del prólogo) pero que nos es, sin embargo, útil, a la hora de establecer un marco general para situar la obra de Koch. «Los poetas de Nueva York —escribe Manuel Brito— se iniciaron en el cosmopolitismo de la ciudad moderna, fueron compañeros y colaboradores estrechos de artistas, respondieron al pasado de manera despreocupada y, especialmente, la vida diaria fue su interés más inmediato».

Kenneth Koch (1925-2002) es autor de una amplísima obra, no solo poética, sino en el ámbito del ensayo y de la dramaturgia. Ha escrito además numerosos estudios sobre la difusión y la enseñanza de la poesía en los colegios, algunos de los cuales se han convertido en manuales de uso común. Fue un poeta especialmente precoz que empezó escribiendo bajo el influjo de los poetas románticos ingleses, Shelley y Keats especialmente. Siendo estudiante en Harvard (tuvo de profesor al también poeta Delmore Schwartz), obtuvo el Glascock Prize (1948) aunque su primer libro no apareció hasta 1953 (Poems). Fue su libro The Art of Love: Poems (1975) el que le granjearía el aplauso del público lector y le colocaría en el lugar preeminente que ocupa en la lírica norteamericana. El presente volumen ofrece una muestra representativa de algunos de sus mejores libros, sin duda, la mejor manera, pensamos, de acercarlo al lector español, ya que su poesía, excepción hecha de algunos intentos esporádicos, no se había traducido nunca. La obra de Koch guarda quizá similitudes con la de otro poeta de la «Escuela de Nueva York», Frank O’Hara, por el recurso permanente a la ironía y por su inmediatez. Nieves Alberola Crespo escribe lo siguiente: «Aunque en sus poemas haya una historia, unos personajes, la atención se va a concentrar principalmente en el lenguaje, que constituye una superficie en la que confluyen diferentes sonidos, frases, silencios, espacios, rima ocasional, e incluso algunos fragmentos de prosa. La poesía debe ser, no significar, debe tener vida propia». Mucho hablan sus poemas de poesía, pero el tono siempre es lúdico. Describe el proceso creativo con un distanciamiento que llega a provocar la carcajada (el larguísimo poema «El arte de la poesía» es un buen ejemplo. Copiamos algunos versos que revelan el tono general: «Porque quienes convierten en famosos/ A los poetas, en general, no saben nada de poesía. Recuerda, tu obligación es escribir,/ Y en la escritura, ser serio, sin ser solemne, fresco sin ser frío…») y es que, como escribe Jordi Doce, «Los grandes molinos que Koch ataca sin tregua, aparte de la pedantería solemne que mencioné antes, son la creación poética convertida en “carrera literaria” y el énfasis en la dificultad y la maestría técnica como fines que justifican toda escritura». Perros ladrando en la nieve, título además del último de los poemas seleccionados en esta antología, recoge poemas de libros como Thank You and Others Poems (1962), The Art of Love (1975), One Train (1994), New Addresses (2000) y A Possible World (2002). El registro de experiencias cotidianas, el autobiografismo, un sentido del humor exacerbado y el carácter didáctico que subyace en muchos de sus poemas están expresados en un lenguaje coloquial, pero muy elaborado. Se equivoca quien piense que esta franqueza discursiva surge espontáneamente. Todo lo contrario. Nada hay más difícil que trasmitir sensación de frescura, incluso de naturalidad. Eso lleva aparejado un arduo trabajo compositivo que tiene en la improvisación su mayor enemigo. Nos daría una gran satisfacción que este libro alcanzara la difusión que realmente merece. Sería, además, una forma de agradecer el notable esfuerzo editorial que hacen las editoriales pequeñas, de las cuales Kriller71 es un buen ejemplo, por ofrecernos una literatura diferente.

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