CAROL RUMENS

PUNTOS SUSPENSIVOS

Y allí me encontré a mí misma, más verdadera y más extraña.

Wallace Stevens

Yo había empezado a pensar en el amor propio de la piel,

en Mujeres, Fuego y Cosas Peligrosas,

en los libros perdidos, revoloteando, abriendo sus alas como venas …

*

Quizá fue un falso comienzo, el venoso azul

recordado de una mama, el olor de la leche en esa fotografía,

la espiral de su doble corona mientras te alimentó..

*

Pero las palabras se estaban desenrollando lentamente como vendajes

y en algún lugar yo estaba comenzando el trabajo soñado de mi vida,

cada habitación de la casa ahora aludía

 

a un miedo irracional a los cuchillos,

tal vez, al deslumbrante salario del ombligo.

El ombligo del sueño.

*

Y el vertiginoso pulso azul en la muñeca

era insistente como una rima

deshilachada…

 

La mancha roja del pasado

sobre mis manos improbablemente

extendidas.

Versión de Carlos Alcorta

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