LUIS ANGEL LOBATO

LUIS ÁNGEL LOBATO. BRILLANTE. EDITORIAL PLAYA DE ÁKABA, 2016

El vallisoletano Luis Ángel Lobato (Medina de Rioseco, 1958) ha ido construyendo pacientemente y con firmeza una obra poética rigurosa, atenta a sólo a los dictados de su interior y no a convencionalismos externos, legítimos sin duda, pero dudosamente convincentes. Brillante supone el momentáneo punto final a una trayectoria que se inició con Galería de la fiebre y continuó con libros como Pabellones de invierno, Regreso al tiempo, Lámparas, Sentados o de pie y Dónde estabas el fin del mundo. En la «Nota introductoria», el autor nos proporciona algunas claves de lectura: «…he procurado sugerir, como en los cuadros de los pintores fotorrealistas norteamericanos —Richard Estes, Don Eddy, Ralph Goings y Alex Colville entre otros— lo que se intuye más allá de la aparente y fotográfica realidad». Además, en Brillante se escenifica una historia de amor vista desde el «Exterior», título de la primera parte del libro, pero también desde el «Interior», la habitación de un hotel. No son los poemas de Lobato, sin embargo, meramente descriptivos ni tratan, como sus antecedentes pictóricos de reproducir la realidad con fidelidad absoluta. Por el contrario, su poesía tiende a la sugerencia, al merodeo simbólico. Sus versos desnudos, esencializados remiten más a pensamientos que a acciones: «No recuerdo/ dónde proteger/ este pensamiento./ Pero una suave pregunta/ me conduce hacia ti», escribe en el poema número XI.. No es, además, un lenguaje coloquial el que utiliza Luis Ángel Lobato, aunque también esté presente, pero en su afán por precisar la emoción, las palabras se buscan en asociaciones infrecuentes: puertas que respiran, tristeza de níquel, letárgicos canalones, ventanas depredadoras, etc. Estas asociaciones tan originales ponen coto a ese sentimentalismo que nos invade y marcan las líneas de una estética que se inserta con todo derecho en la línea de conocimiento poético. «Pero por el eje/ de tu sentimentalidad/ se transforman/ expresiones casi indefinidas/ en maletas/ de éter venenoso», escribe en el poema XII de la segunda parte. Brillante es un libro estructurado en dos partes de catorce poemas cada una, partes que se complementan como todo lo opuesto, con anfractuosidades, con quebraduras, con invasivas incursiones tanto desde una sección como desde la otra buscando una unidad entre el ser y el sentir que, en muchas ocasiones, se torna imposible, aunque la poesía es, y eso lo sabe bien Lobato, la mejor forma de conciliar ambos extremos.

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