WAYNE MILLER

PROBLEMA MENTE CUERPO

Cuando toco tu piel y se pone como piel de gallina,

es tu mente que aflora allí.

Cuando tu iris se ajusta mecánicamente

alrededor de la pupila, esa apertura

se convierte para mí en la ensombrecida

cabina de tu mente.

Es tu mente

la que toca tu lengua con la mía,

tu mente que, cuando estás conduciendo,

baja la mano hacia mi muslo

casi sin pensar.

Tu mente

como un indicador luminoso dentro de tu sueño,

la mente que hace latir tu corazón

—más lento, más rápido— una bomba de infusión

en el pecho, inundando tu mente.

Pero tu corazón no es tu mente.

La curva de tu cadera; la suave

piel de tu muñeca no es tu mente.

El tumor que crece en el cerebro

es sólo tu cerebro, digo.

La forma

de tu cara; el sonido de tu voz,

que me gusta tanto, no es tu mente.

Tu mente desparramada por el fuego

 

que no puedo dejar de mirar desde el extremo

opuesto de este valle oscurecido.

Versión de Carlos Alcorta

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