PETER BALAKINA

AQUÍ Y AHORA

El día viene en franjas de cristal amarillo sobre los árboles.

Cuando te digo que el día es un poema

estoy sólo hablando contigo y sólo el cielo está escuchando.

El cielo está escuchando; el cielo es tan esperanzador

como caminar en las semillas de granada del viento que azota encima del dique.

Si quieres que el poema se aproveche de todo,

entra en un cerezo, luego sal más allá del dique.

No estoy lejos de la habitación donde Van Gogh

fue un paciente —su cabeza sobre una almohada oyendo

el mistral dando bandazos fuera del dique,

oyendo las hojas fauvistas arrojadas en los sarcófagos. Aquí y ahora

el aire del tepidarium besó mi mandíbula

y palomas fantasmales en el azul me amaron

durante un segundo, antes de que el viento

rompiera ramas y canalones en el río.

¿Qué preguntas puedo hacerte?

¿Cómo el cielo responderá al viento?

 

Versión de Carlos Alcorta

Anuncios