ROBERT LOWELL
DESCENDIENDO POR EL NILO
Dos de la tarde. La inquietud.
Islas griegas. Maine. He contado la relación
de barcos de carga en la mitad de su longitud, las puntas de los baupreses…
Además a veces el Nilo se desborda, y la vida parece pintada:
aquellas parejas, un matrimonio enamorado meciendo
a sus hijos y a sus esclavos de la misma altura,
ágiles y apacibles como jirafas o tritones;
la cintura todavía garbosa, la pintura aún fresca;
decoro no convencional, sin arnés
la mujer, y sin armadura su marido,
el maestro de la arcilla roja con sus pies de arcilla
caminando por la pasarela suavemente hacia su conquista, dejando
un modelo y series de infames copias—
Envejeciendo aguas abajo más rápido que lo que un cetro puede verificar..

Versión de Carlos Alcorta

 

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