ROBERT LOWELL

HISTORIA

La historia tiene que vivir con lo que hay,

atiende a lo próximo para indagar en todo lo que hemos tenido

— es aburrida y espantosa cuando morirnos,

a diferencia de la escritura, la vida nunca termina.

Abel había terminado; la muerte no es algo remoto,

una flor de un día electriza al escéptico,

sus vacas hacinadas como cráneos contra el alambre de alto voltaje,

su bebé llorando toda la noche como una máquina nueva.

Al igual que en nuestras Biblias, pálida, devastadora

la hermosa luna asciende como la bebida espumosa del cazador

— un niño podría darle un rostro: dos agujeros, dos agujeros,

mis ojos, mi boca, entre ellos un cráneo sin nariz—

Hay una inocencia aterradora en mi cara

empapada con el penacho de plata de la mañana helada

Versión de Carlos Alcorta,.

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