LAURA MAYRON

MARY

Mi abuela se desvanece más rápido ahora.

Todo lo que puedo recordar de estos días

es el terciopelo de sus manos arrugadas

enrollando albóndigas,

ojos oscuros brillantes,

y el recuerdo más débil de una risa,

el cantar, en voz baja, de su antiguo hogar

a media noche cuando ambas no conseguíamos dormir.

Yo le hablé de mi propia enfermedad

dentro de mi cerebro y del galimatías de mi estómago

y juntas, bajo las frías estrellas,

venas como ríos, balbuciendo con la sangre del pasado,

abrazadas la una a la otra,

en el silencio aún deliberado.

Versión de Carlos Alcorta

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