BILLY COLLINS

UN BLUES

Gran parte de lo que aquí se dice

debe decirse dos veces,

un recordatorio de que a nadie

le interesa el dolor de los demás.

Nadie te escuchará, al parecer,

si admites simplemente

que tu amada te dejó te esta madrugada

sin siquiera detenerse a decir adiós.

Pero si cantas de nuevo

con la ayuda de la banda

que ahora elevará tu registro

más alto, más ardiente y suplicante,

la gente no sólo escuchará;

desplazarán la simpatía

a los bordes de sus sillas,

movidos por tal anticipación aguda

de ese acorde y la demora que sigue,

que no serán capaces de dormir

a menos que liberes con un dedo

un alarido del mástil de tu guitarra

y vuelvas la cabeza hacia al micrófono

para hacerles saber

que eres un hombre duro de corazón

seguro de que hará llorar a una mujer.

Versión de Carlos Alcorta

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