CARTOGRAFÍAS DE ORFEO. ANTOLOGÍA DE LA POESÍA VALENCIA. EDICIÓN DE SERGIO ARLANDIS. ISLA NEGRA EDITORES, 2014
No es esta la primera incursión que realiza en la poesía valenciana más reciente el profesor y poeta Sergio Arlandis ni, estoy seguro de ello, será la última, conociendo como conozco su tesón y la calidad de los estudios sobre poesía contemporánea que viene realizando desde hace varios años. A su diligencia debemos libros como Vicente Aleixandre (2004), Cenotafio. Antología poética de Jaime Siles (2011), Huésped del tiempo esquivo: Francisco Brines y su mundo poético (2013) o La revelación poética en José Luis Hidalgo: Paisaje, experiencia y lenguaje. Aspectos de su mundo poético (2013). Por circunscribirnos al ámbito que abarca este libro, hay que señalar la publicación de Verso a verso. Antología del taller de escritura poética I-II (2004, 20059 y la antología Mapa. 30 poetas valencianos de la democracia (2009), un claro precedente de la que tenemos en nuestras manos aunque, como el propio título sugiere, el abanico temporal sea mucho más amplio y la nómina de poetas mucho más numerosa que la actual porque pretende ser «una representación histórica literaria» de la poesía escrita en la comunidad valenciana. Existe, sin embargo, un planteamiento similar en ambas, como lo demuestra el hecho de que haya, dentro de los poetas más jóvenes incluidos en Mapa, varios nombres que se repetirán en la antología que aquí comentamos. «Una antología —escribe Sergio Arlandis— es un mapa…unas líneas de ruta que no pueden ser la ruta misma». Esta declaración de intenciones trata de dejar claro que no se trata aquí de reunir a un grupo de poetas bajo la carpa de una determinada tendencia, sino todo lo contrario, se intenta dar cuenta de la heterogeneidad de la poesía al seleccionar a los autores no por una adscripción estética común, sino por su interés intrínseco, por su individualidad, más allá de las posibles coincidencias que puedan encontrarse entre ellos y/o con sus precedentes poéticos.
Cartografías de Orfeo reúne a doce jóvenes poetas valencianos que escriben en castellano, nacidos entre 1970 y 1987, salvo alguna excepción que no hace sino confirmar la regla. «Llamamos aquí “joven poesía valenciana” a aquella publicada en los noventa…dejando que el calificativo se prolongue difusamente hasta la más intensa actualidad que nos rige haciendo, con ello, más arriesgado el diagnóstico, pero también, más apasionante, pues la apuesta es aún mayor», lo que viene a decir que en esta antología encontraremos a poetas con una trayectoria ya consolidada por publicaciones y reconocimiento de lectores y críticos, junto a otros que están dando sus primeros pasos, con todo lo que esto conlleva. Pero la tarea de un antólogo que se precie es no sólo canonizar lo que ya ha obtenido un refrendo previo, sino, y esto lo sabe muy bien Sergio Arlandis, asumir los riesgos que supone apostar por voces aún en formación, con un bagaje exiguo cuantitativamente hablando, pero suficientemente intenso en términos cualitativos, por esa razón apuesta por «Estos nuevos poetas [que] han creado una conciencia crítica de su yo poético rehusando la posibilidad de convertirlo en una simple imagen ecdótica, en una secuencia de experiencias vivenciales sin más. Nada más lejos de su afán poético que el verse reflejado en ello: nada me rescata, nada me consuela y tan sólo el difícil ejercicio de la autocrítica me da conciencia de existir realmente detrás de esa maraña de expectativas que uno mismo se ha impuesto».
Dos poetas consagradas como Xelo Candel —magnífica investigadora literaria, por otra parte, como podemos comprobar por sus estudios sobre Luis Rosales o Max Aub, por ejemplo— y María Paz Moreno, que cuentan con una exquisita trayectoria afirmada con galardones importantes—el Premio Migue Labordeta o el Premio de la Crítica Valenciana en 2104 por su libro Hueco mundo. Solo, en el caso de la primera, y el Premio Villa de Cox, en el caso de Moreno— abren la selección. Andrés Navarro, ganador de los prestigiosos premios Emilio Prados o Ciudad de Burgos y José Ángel García Caballero, ganador del Premio Surcos de poesía y cuyo último libro, Buhardilla, es de 2014 son los poetas que podemos leer a continuación. Gregorio Muelas, Heberto de Sysmo (seudónimo deJosé Antonio Olmedo López-Amor), Lola Mascarell —Premio Emilio Prados—, Elia Saneleuterio —Premio Antonio Oliver Belmás y Premio Especial Opera Prima de la Critica Valenciana—, Bibiana Collado —Premio Arcipreste de Hita—, Javier Vicedo —Premio de Poesía Joven RNE—, Manuel Valero Gómez —reciente Premio de Poesía Joven La manzana poética— y Andrea Ceballos integran la selección. Es obvio que la relación de premios no es lo más importante en el currículum de un poeta, que lo que avala verdaderamente una trayectoria es el rigor y la evolución creativa (algo que podemos comprobar en poeta como Gregorio Muelas o en Heberto de Sysmo, por ejemplo), pero sirve, en este caso, como elemento ilustrativo del nivel poético que han adquirido estos autores. Todos ellos aportan poemas inéditos, lo que añade a esta antología un valor mayor, porque proporciona al lector la oportunidad de leer esa obra en marcha, susceptible de ser aún, antes de tomar forma definitiva en un libro autónomo, modificada. De todos ellos Arlandis —poeta él mismo que hubiera sido un miembro más de esta selección de haberla realizado otro antólogo, como lo constata su inclusión en El canon abierto. Última poesía en español, recientemente editada por Remedios Sánchez García—traza en certeros apuntes las líneas maestras de su poética, una poética, como he señalado al principio, que en algunos de los poetas más jóvenes, está aún por tomar su forma definitiva. El libro se completa con una resumida, pero muy útil, bibliografía, necesaria para contextualizar a los diferentes autores en el mapa de la creación poética no sólo valenciana, sino nacional, en el que muchos de ellos ya tienen, por derecho propio, su sitio.

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