DEBORAH LANDAU

NO TENGO UNA PASTILLA PARA ESO

Me asusta mirar
a una mujer cojeando
por la acera, apoyándose en

un adagio encorvado—
tengo tanto miedo
que podría dibujar un diagrama

de la gran dislocación
pronto todos nosotros
estaremos de vuelta.

La boda ha terminado.
El verano ha terminado.
Explícamelo, por favor.

El libro de la vida está casi a la mitad.
No tengo una pastilla para eso,
dijo el médico.

Versión de Carlos Alcorta

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