HANNAH SANGHEE PARK
LA CUENTA DEL ZORRO EN MAYO

El beso es, estrictamente hablando, una cosa
de dos: la saliva de su boca en la de él,
fusionándose, hasta la náusea, y los chicos que vivieron
y murieron por esto. La chica encantadora acumulando

noventa y nueve espíritus, y con la moral alta
para devorar cantidades más altas. Una vez
que ha llegado el centésimo chico comienza la cacería
en su lugar favorito, la ladera de una colina llena

de Artemisia absinthium.
Y cada día que se besaban para intercambiar saliva
y durante un mes él menguaba y menguaba

y cuando se enteró de la verdad sobre su lengua,
escupió su saliva: su verdadera forma, un zorro de nueve
colas que podría haberse convertido en humano, si lo hubiera besado.

Versión de Carlos Alcorta

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