TORMENTA DE CEREZOS EN FLOR

Una madre es siempre una madre,
La cosa más santa de la vida.
COLERIDGE. Las tres tumbas

“Esterilizado mi cuerpo de la manera habitual,
me colocaron en posición supina y me suministraron
la anestesia general apropiada. Entonces practicaron
una incisión en la base de mi cuello y se internaron
en los agarrotados músculos, la disección continuó selectivamente
sobre mis dos lóbulos mientras los vasos inferiores y las venas
fueron aislados, recompuestos y divididos, el corte afloraba
como una tormenta de cerezos en flor, excepto por un pequeño resto
de rojo carnoso descollando en la punta. Más tarde, al despertar,
oí una voz que murmuraba: No te preocupes por el adulterio
(duerme en una habitación diferente). No bajes después
de la medianoche. No tomes tranquilizantes. No ames. No odies.

A veces, despierta el alma de su letargo. A veces,
lo terrible posee su propia forma de belleza”.

 

Versión de Carlos Alcorta

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