CARL PHILLIPS

PORCELANA

Como cuando un insistente olvido se esclarece de repente, y lo
que habíamos olvidado— cuando lo tenemos de frente, rechazamos
volver a mirarlo— es nuestra propia
                                             inconsecuencia, sí, fue
sobre todo eso, el sexo como un acto de desfiguración y
—como si ambos fueran la misma cosa— una ofrenda votiva,
En la medida en que las hojas
                                      también fueron una cariñosa ofrenda, o podría
al menos decirse así, cuando siguieron cayendo como las hojas:
sin voluntad, de diferentes alturas, y en la misma dirección.

Versión de Carlos Alcorta

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