EL ASESINO

Invito al asesino a tomar café.
“¡Asegúrate de no asesinar tu café!”
Yo bromeo. Le gustan mis bromas.

Más tarde arrojo algo sobre su cara:
Para que se sienta incómodo-
Esto forma parte del proceso de rehabilitación.

Gotea sangre de su boca como un grifo a medio cerrar.
Le gustan mis analogías. “¡Eh, Asesino!”
Le grito, “¿alguna persona asesinada recientemente?”

Al asesino le gusta jugar al bádminton.
Cuando pierde, yo digo: ‘Eso es lo que te pasa por ser un asesino. “
Cuando gana, digo, –

“Supongo que te mantienes en bastante

Buena forma asesinando a toda esa gente”.
Yo no voy a dejar que el asesino se olvide que es un asesino.

Cuando bailo con el asesino  le dejo llevarme
Porque él es un bailarín más experimentado—
‘Sólo ten cuidado de no asesinarme!” Bromeo.

La cárcel despunta sobre el horizonte como un enorme cenicero –
Cuando viajamos le doy el asiento de la ventana.
“Eh, asesino, ¿quieres un emparedado?”-Digo,

“¿O prefieres asesinar a alguien?”
El asesino come su emparedado de jamón y queso.
“La previsión es de nieve,”  le digo.

 

Versión de Carlos Alcorta

 

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