JEFFREY HARRISON

 

 SUFICIENTE

 

 Es un regalo, esta mañana despejada de Noviembre

 sobradamente calurosa para que puedas caminar sin chaqueta

 a través de tu sendero favorito. El rítmico chapoteo

 de tus pies pisando las hojas caídas sería

 suficiente para tranquilizar la mente, por eso te sorprendes

 cuando te descubres contando de tus jefes

 las injusticias acumuladas durante diez años,

 todas las cosas que nunca dijiste dentro de tu círculo.

 

 Es la violencia del viento la que te saca de quicio,

 y miras hacia arriba para ver una nube de hojas

 arremolinadas en la luz del sol, trepidando contra el azul

 y alzándose por encima de las copas de los árboles, como si el día entero

 estuviera suspirando. Déjalo, déjalo,

 por un instante al menos, déjalo todo irse.

 

 Versión de Carlos Alcorta